El padre Jerónimo Minutuli1 nació en Cerdeña en 1669, ingresó a la Compañía de Jesús en 1686, llegó a la Nueva España a bordo del “Santo Cristo de Maracaibo” bajo el mando del capitán Vicente Álvarez; en la relación de los pasajeros elaborada en 1692 se le describió de edad de 22 años, de buen cuerpo, trigueño y de pelo negro2. Estuvo primero en Sonora, luego por poco tiempo en Baja California en 1702, y finalmente en Sonora, habiendo servido en Tubutama cuando menos de 1703 a 17103, durante su estancia en Sonora llegó a acompañar al padre Kino en sus exploraciones.
El padre Francisco María Píccolo había ido a las ciudades de México y Guadalajara en busca de apoyo para que pudieran subsistir y progresar las misiones de California. A su regreso, además de alguna ayuda obtenida que urgía en California, llevó consigo a dos jesuitas, Juan Manuel Basaldúa y Jerónimo Minutuli, quienes se deberían incorporar a los misioneros de la península. El 28 de octubre de 1702, después de un viaje lleno de peligros por una tormenta que puso en grave peligro la embarcación, los misioneros desembarcaron en Loreto sanos y salvos.
Durante la época de los jesuitas en California, el virrey llegó a prohibir la extracción de perlas en las aguas del Golfo debido a los abusos que los armadores y otros aventureros cometían con los nativos, lo cual provocaba problemas con los misioneros. En 1703, llegaron en una canoa a la playa de Loreto unos 80 hombres que se habían salvado de un naufragio de tres barcos que se dedicaban a la pesca clandestina de perlas, una de las naves se había hundido y las otras dos encallado. Los náufragos fueron alojados, cuidados y alimentados en Loreto durante cuatro meses, hasta que se repararon los dos barcos y pudieron retornar a la Nueva España. Se encontraba allí el padre Minutuli, a quien según Clavijero, no le sentaba el temperamento de la California4, por lo que se embarcó con los náufragos y abandonó la península.
A fines de 1703, Minutuli llegó a la misión de San Pedro Tubutama, en Sonora, en donde permaneció unos 7 años5. En 1706, en una exploración que realizó junto con el padre Kino, los dos misioneros descubrieron la isla de Tiburón a la que pusieron Santa Inés. En este viaje, desde algún lugar alto en el desierto alcanzaron a divisar hacia el oeste algo que pensaron pertenecía a California, aunque en realidad era la isla Ángel de la Guarda; Minutuli comunicó por carta el descubrimiento al padre Juan de Ugarte, quien se entusiasmó para realizar un viaje por el Golfo.
No se tienen datos fidedignos sobre la fecha del fallecimiento del padre Minutuli.
