…Gentilidad la hay inmensa, y todos los de esta contra-costa (del Mar del Sur) por donde hemos venido, desde la Ensenada de Todos Santos… viven muy regalados con varias semillas y con las pescas que hacen en sus balsas de tule en forma de canoas, con lo que entran muy adentro del mar y son afabilísimos. 1
Primeros pobladores
Aunque Rosarito y Tijuana son dos ciudades que comparten la misma prehistoria, y hasta época reciente una era englobada políticamente por la otra, hoy, la que fuera delegación de Tijuana ha alcanzado el desarrollo necesario para constituir un municipio libre.

Hoteles, en Playas de Rosarito
Los nativos prehispánicos de Uácuatay, como llamaban a lo que hoy es Rosarito, pertenecían al pueblo kumiay, que había substituido a los joyanos unos 2 000 años A.P., y tenían la cultura más avanzada de la península a la llegada de los españoles, ya que, además de la cerámica, conocían el arte de la cestería, hacían harinas de semillas como la bellota y la jojoba, y además de la cacería practicaban la pesca, para lo cual se adentraban varios kilómetros mar adentro en sus botes de tule, lo cual ya se mencionó en el capítulo II. El nombre de El Rosario para el arroyo y la región de Uácuatay, así como el diminutivo Rosarito, deben haber sido obra de los padres dominicos. El primer asentamiento humano que se formó al sur de Rosarito además de las rancherías indias, fue la Misión de San Miguel Arcángel de la Frontera, a orillas del arroyo que se llamaba San Juan Bautista. La población de este lugar llegó a ser de 300 habitantes, y en sus campos se criaron hasta 8 000 cabezas de ganado, pero a causa de las fuertes lluvias de 1810 y la consecuente inundación de las tierras de labor así como del edificio misional, se tuvo que cambiar a “El Descanso” en fecha imprecisa, a un poco más de 12 Km. al norte, a la altura de lo que hoy es el Ejido Primo Tapia; esta misión la fundó el dominico fray Tomás Ahumada y todo hace suponer que lo hizo a fines de 1809 o principios de 18102.
Conforme al concordato firmado el 7 de abril de 1772 por los representantes de las órdenes dominica y franciscana, la misión más septentrional que podían fundar los padres predicadores quedaría en el arroyo de San Juan Bautista, y su frontera llegaría hasta lo que hoy es Punta El Descanso, lugar que sería el límite entre los territorios dominico y franciscano, o lo que es lo mismo, entre la Baja y Alta California. Sin embargo, la línea divisoria no quedó allí por mucho tiempo, pues en 1773 el franciscano Fr. Francisco Palou cambió la frontera unos 10 kilómetros hacia el sur la cual señaló con una cruz de aliso; al respecto el misionero escribió en su diario:…No se puso la santa cruz en la nueva punta de la Sierra Madre que termina antes de llegar a la playa como expresa el convenio por estar dicha punta a más de tres leguas del camino real al concluir dicha sierra que se juzgó por los religiosos que íbamos, por los soldados y sargento, prácticos de dicho camino, por paralelo de dicha punta 5 leguas distante del arroyo dicho de San Juan Bautista y como 15 del puerto de San Diego…3; se cree que este sitio coincide con un grupo de grandes rocas que están a unos 3 Km. del mar en el ejido Primo Tapia. En 1788 el dominico Luis de Sales viajó hacia el norte, y al invadir prácticamente territorio franciscano, fijó la frontera entre las dos Californias en el arroyo El Rosario o Rosarito4, a unos 25 Km. al sur de la actual línea internacional.

Paisaje de ‘La Misión’, por donde pasa el arroyo que antiguamente se llamaba San Juan Bautista, de donde parten actualmente sendos acueductos para ayudar al abastecimiento de agua de Tijuana y Ensenada.
Resulta incomprensible que al firmarse el Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, los norteamericanos hayan aceptado que la línea fronteriza quedara a una legua marina, equivalente a 5555 m., al sur de la Bahía de San Diego, sin tomar en cuenta el límite que formaba el arroyo mencionado.
El primer nombre en documentos del dueño de una parte de Rosarito es el de J. Manuel Machado, quien obtuvo del gobernador José María Echeandía una concesión de 11 sitios de ganado mayor equivalentes a 19 305 hectáreas el 14 de febrero de 1827, aunque el título de propiedad fue entregado a su hijo Joaquín Machado Valdés hasta el 28 de julio de 1879; don J. Manuel también recibió 4 sitios en la misión El Descanso5, además de un sitio en Tecate, El Carricito y La Calentura. El 14 de mayo de 1885, Joaquín Machado registró en Ensenada título de propiedad del rancho “El Rosarito” otorgado por don Porfirio Díaz, y ésta es la fecha que la Sociedad de Historia de Rosarito ha considerado como la indicada para celebrar la fundación de la ciudad.

Al fondo, Punta El Descanso, vista desde el ejido Primo Tapia.
Cuando el arroyo El Rosario era la línea que separaba a las dos Californias, los colonos norteamericanos penetraban fácilmente a esta región y llegaron a establecerse en ella sin problema alguno, además de que muchos habían recibido concesiones ilegales de tierras de gobernadores de la Alta California6. En relación con estos hechos resultan interesantes los escritos que en 1851 y 1852, Francisco del Castillo Negrete envió a La Paz al Coronel Rafael Espinosa, Jefe Superior Político de Baja California, en los cuales solicitó la intervención de las autoridades superiores para que se nulificaran las concesiones que indebidamente se habían otorgado a varios mexicanos y extranjeros sobre terrenos de la península; entre los que estaba “El Descanso”; se transcribe enseguida parte de los documentos:
…Acompaño a vuestra señoría la información que sobre la enajenación de misiones de la frontera, me mandó practicar… manifestando que no sólo la ex misión de Santo Domingo fue enajenada por el señor gobernador de la Alta California, sino las de Guadalupe, El Descanso, San Miguel… Esta península ha sido siempre independiente de la Alta California, y sólo en tiempo del señor Micheltorena fue agregada en cuanto a lo militar, según la disposición del supremo gobierno, que tampoco llegó a tener efecto, porque siempre dependimos de la comandancia militar de Sinaloa. Me consta esto, porque a la sazón me hallaba mandando las armas por disposición del supremo gobierno, y en este tiempo no se hizo concesión ninguna. La línea divisoria que se conocía antes entre ambas Californias, era en el arroyo de Rosarito, cosa de cuatro leguas más al norte de la misión de El Descanso, y sin embargo, el alcalde de San Diego dio posesión de algunos terrenos en esta Baja California, saliendo de su jurisdicción…;…Como no ha llegado a mi conocimiento si el supremo gobierno ha resuelto sobre si aprueba o no las concesiones de las misiones de esta frontera que don Pío Pico, como gobernador de la Alta, hizo a favor de algunos individuos, suplico a vuestra señoría se sirva decirme si podrán concederse terrenos de ellas… La ex misión de Guadalupe y la de El Descanso, situadas en los dos caminos que dan entrada a esta California mexicana, las ocupan ciudadanos americanos que viven en San Diego y ni siquiera han permitido que algún indio aplicado cultive ni un pequeño terreno…7
En 1824 se nombraba al lugar “El Rosario”, tal como se menciona en el acta de defunción levantada en la misión de San Diego con registro número 3353; en la cual se asentó lo siguiente: En 16 días del mes de marzo de 1824, en el cementerio de la iglesia de esta misión de San Diego, mi compañero Fray Vicente dio sepultura eclesiástica a una párvula llamada Casimira, hija de los gentiles, él llamado Ciguaricho, y de su mujer llamada Coayul, de la ranchería del Rosario, perteneciente a La Punta. Para que coste lo firmó Fray Fernando Marín.
Tal vez el primer documento que confirió categoría política a Rosarito fue la carta que el Juez de Paz de La Frontera, Joaquín Martorell, envió el 17 de septiembre de 1854 desde El Rosario al jefe político del territorio Antonio Navarro, con la relación de los jueces auxiliares que se habían nombrado para las poblaciones de La Frontera: en Tijuana Santiago Argüello; en Rosarito, Joaquín Machado; en Misión Vieja, A. P. Vidal; y en Guadalupe José María Bandini; lo cual demuestra que para esa fecha el poblado contaba con una población que ameritaba la designación de un juez auxiliar, el cual fungía en las pequeñas comunidades como máxima autoridad.
Dos años después se publicó el “Itinerario y Derroteros de la República Mexicana”, por José J. Álvarez y Rafael Durán que en parte dice: …Descanso o San Miguel Nuevo: sigue el camino por el pie de los cerros del lado del Norte de la vega; se sube una pequeña cuesta que va inclinando el camino hacia el Norte, dando vuelta al pie de otras lomas inmediatas al mar, se baja al llano en que está la misión del Descanso o San Miguel Nuevo.
Rosarito; sigue el camino costeando por terreno con interrupción de algunos arroyos, hasta el del Rancho del Rosarito. Este arroyo era la línea que dividía la Alta de la Baja California antes de los tratados de paz con Norteamérica. Vive en este rancho un individuo y está ocupado con unas 500 reses, y 100 bestias caballares. En el lindero norte de este rancho se halla un cerrito con piedra de chispa. Las siembras son muy cortas…8
Ese mismo año de 1856, José Matías Moreno hizo la Estadística de La Frontera del Partido Norte de La Baja California, en la cual aparece la propiedad de los Machado en El Rosario, abarcando los 11 sitios de ganado mayor ya mencionados, 400 cabezas de ganado vacuno, 300 de ganado lanar, 3 hombres, una mujer, 3 indios, y 100 caballos y mulas. Se menciona a Juan Machado como propietario de La Misión Vieja con 1 000 ovejas, y en su rancho El Carmen 500 reses.

Philip Crosthwaite, uno de los pioneros de Playas de Rosarito. San Diego Historical Society. 9
Philip Crosthwaite nació el 25 de diciembre de 1825 en Athy, Irlanda, cuando sus padres Edward y Rachel, ciudadanos norteamericanos, visitaban su antigua patria, y a su regreso a los Estados Unidos dejaron al pequeño Philip al cuidado de su abuela. En 1845 se embarcó para América con el fin de visitar a su madre, pero por azares del destino y después de inesperadas aventuras vino a parar a San Diego y nunca pudo terminar el proyectado viaje, ya que permaneció por el resto de su vida en la costa occidental de California y en su rancho San Miguel ubicado en lo que hoy es Rosarito.
Por algún tiempo, Crosthwaite se dedicó con éxito a la cacería de nutrias de mar en la costa noroeste de la península; durante la guerra con los Estados Unidos sirvió en el ejército norteamericano por 3 meses, le tocó participar en la batalla de San Pascual, y a partir de 1847 llegó a desempeñar varios puestos en la alcaldía de San Diego como juez de paz, funcionario escolar y “deputy sheriff”. En 1848 se casó con María Josefa López en Ensenada, con quien tuvo 11 hijos, 7 de los cuales fueron varones10.
En 1861 se fue a vivir a su rancho de San Miguel, Baja California, hasta 1868, cuando regresó a San Diego. Después de desempeñar algunas actividades y puestos en los que no tuvo el resultado económico deseado, Crosthwaite regresó con su familia al rancho, en donde se dedicó principalmente a la cría de ganado, y para 1891, según un artículo del “Union”, él y tres de sus hijos eran dueños de 45 000 acres de tierra, algo más de 18 000 hectáreas, además de 5 000 cabezas de ganado y 400 caballos. El 29 de mayo de 1900, con motivo de la visita que hizo a la feria de Del Mar, el “Union” publicó una nota que en parte decía:
…El señor Crosthwaite tiene una familia de siete hijos y tres hijas, seis nueras, tres yernos y cuarenta y siete nietos. Su hogar está en Baja California y de su casa por treinta y cinco millas cada casa que uno ve por el camino es (de) un Crosthwaite.
El 19 de febrero de 1903, Philip Crosthwaite murió en San Diego, a la edad de 77 años, y fue sepultado en la sección masónica del “Mount Hope Cementery”, ya que en vida fue importante promotor de la masonería en la ciudad californiana.
Más sobre la revuelta de 1856 a 1861
Feliciano Ruiz de Esparza11, ya mencionado en el capítulo XVIII, gobernó La Frontera después deJosé Castro12 y tuvo por un tiempo su cuartel general en El Descanso, perteneciente al actual Rosarito, habiendo recibido el apoyo de norteamericanos13 y mexicanos residentes en la Alta California, quienes lo consideraban como el único hombre capaz de conservar la paz y proteger sus intereses14; sin embargo, José Matías Moreno lo acusó varias veces de ser un tirano y asesino15 que abusaba de la población civil, además de que buscaba la anexión del territorio a los Estados Unidos16, lo que nunca se fundamentó. Finalmente, Moreno logró el apoyo de Don Benito Juárez al ser nombrado subprefecto de La Frontera; el 11 de marzo de 1861 desembarcó en Ensenada, junto con el batallón Vega al mando del teniente coronel Eustaquio Cota, el 12 salieron hacia El Descanso a donde llegaron el 13 por la tarde, y a las 5 de la mañana del siguiente día atacaron y derrotaron fácilmente a los hombres de Ruiz Esparza17, quien desde antes había huido hacia el sur18.
Por los vencidos hubo un muerto, un herido y 20 prisioneros, incluyendo a su jefe Casimiro Pérez, además se les recogieron 2 piezas de artillería, 2 arrobas de pólvora en granel y 50 armas. Por las fuerzas del gobierno fue herido el teniente de artillería Lucio González, y 5 hombres más, uno de los cuales murió poco después. Para sufragar los gastos de la campaña, y dada la miseria que imperaba en La Frontera, Moreno tuvo que vender en San Diego 120 marcos de plata pertenecientes a la iglesia, pero que estaban en el cuartel de Ruiz Esparza, todo lo cual fue informado al gobernador Teodoro Riveroll, con residencia en La Paz. El mismo 14 de marzo de 1861, desde El Descanso, el subprefecto convocó al pueblo para que acudiera el día 25 a El Sauzal de Camacho, con objeto de proceder a la elección de autoridades y jueces locales, lo cual no se llevó a cabo por falta de votantes. Es seguro que don Matías, desde que lanzó la convocatoria, sabía que no habría asistentes al acto, pero daba así cumplimiento a las formas democráticas de la época.
Estabilidad y progreso
En 1916, algunos de los Machado vendieron sus tierras a la Compañía Explotadora de Baja California, de capital norteamericano, cuyo fin era encontrar y explotar yacimientos de petróleo, y aunque en las perforaciones hechas en El Descanso se vio que podría ser factible su extracción19, las obras no pudieron seguirse, en parte, por los cambios políticos que se dieron desde 1917. Cabe mencionar que el el gobernador de Baja California General Abelardo L. Rodríguez, autorizó en 1924 la exploración científica en búsqueda de petróleo entre los paralelos 30 y 32 de Latitud Norte de la costa occidental de la península, específicamente en El Descanso; en agosto de 1927 se encontró gas a una profundidad de 658 m., y en 1952 los geólogos Manuel Santillán y Tomás Barrera escribieron el libro titulado “Las posibilidades petrolíferas de la costa occidental de Baja California”, publicado por el Instituto Mexicano de Geología.
El crecimiento de Rosarito fue, aunque más lento, paralelo al de Tijuana; se fueron instalando más colonos y comerciantes cerca del camino que unía esta ciudad con Ensenada; el 18 de octubre de 1919 el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley Volstead, por la cual se prohibía la venta de bebidas alcohólicas en territorio norteamericano, lo cual fue causa de que gran cantidad de visitantes cruzaran la frontera para comprar licor en Tijuana, y muchos de ellos se trasladaran hasta Rosarito para disfrutar de sus playas; la actividad comercial y de bienes raíces se incrementó, se construyó el Hotel Rosarito, con su anexo el “Shore Acres Country Club”, y la venta de curiosidades mexicanas así como la industria restaurantera se convirtieron en importantes fuentes de trabajo.
Desde 1936, algunos rancheros asentaron sus casas en terrenos que detentaba la corporación Moreno y Compañía en lo que hoy es Rosarito20; la escuela José María Morelos y Pavón era usada por los campesinos para tener sus reuniones, y la orquesta del batallón de infantería acuartelado en Tijuana iba los fines de semana a tocar allá para el deleite de los vecinos. El 23 de febrero de 1937, 103 familias, muchas procedentes del interior del país, por medio del comité que presidía don Guillermo Mora González, solicitaron del gobierno la dotación de tierras por la vía ejidal y la solicitud se publicó en el Periódico Oficial del 30 de marzo de 1937; por otra parte, el Registro Público de la Propiedad informó que respecto a las 19 000 Has. del Rancho El Rosario nunca había habido un juicio sucesorio, aunque se habían efectuado enajenaciones por los propietarios originales y sus descendientes, algunas de ellas a favor de la compañía mencionada.
El 17 de agosto de 1938, el General Lázaro Cárdenas dotó al Ejido Mazatlán con 4 671 hectáreas que beneficiaron a los 103 campesinos solicitantes, afectando a la empresa extranjera “Moreno y Compañía”, y para no perjudicar a los descendientes de los legítimos y originales dueños del predio, se les respetaron 20 hectáreas cercanas a la casa en que residieran; los beneficiados con esta disposición fueron Francisco Machado, Lugarda Machado, Virginia Machado, Rosario Simplicia Machado, Josefa Machado, Guadalupe Machado de Crosthwaite, Dominga Arce de Machado, José Machado Gutiérrez, Eduardo Crosthwaite, Eusebio Gilbert, Virginia Machado Vda. De Ames, David León Machado, Ana María Agraz, Enrique Crosthwaite, Guillermo Crosthwaite, María Crosthwaite de Ballesteros, Inocente Policarpo Machado, Antonio Silvestre Machado, Elías Machado, Marco Machado y María Machado de Crosthwaite21.
Poco después se establecieron los ejidos Primo Tapia y Plan Libertador junto a los cuales se han ido desarrollando poblados debidamente urbanizados. Finalmente, cumpliendo con las aspiraciones de los rosaritenses, el 29 de junio de 1995 la XIV Legislatura del Estado decretó la creación del quinto municipio de Baja California, Playas de Rosarito, lo cual se publicó en el Periódico Oficial del 21 de julio del mismo año, para cuyo gobierno se nombró provisionalmente un Concejo Municipal con duración de tres años que inició su gestión el 1º. de diciembre de 199522.
Al comienzo del S. XXI, la población de Rosarito se acerca a los 150 000 habitantes, sus 60 Km. de playas atraen a gran cantidad de turistas, lo que ha favorecido la proliferación de hoteles, restaurantes y otros servicios turísticos, así como la industria de la construcción, la fílmica y el desarrollo del comercio en general, en tanto que la gigantesca planta termoeléctrica y las instalaciones de PEMEX establecidas a la orilla del mar son indicadores del progreso industrial de la región.

Escudo de Playas de Rosarito.
Carta de fray Junípero Serra a Francisco Palou fechada el 3 de julio de 1769. Francisco Palou, op. cit., p. 61. ↩︎
Peveril Meigs, III; op. cit., p. 202. ↩︎
Peveril Meigs, III; op. cit., p. 202. ↩︎
Albert B. Nieser; op. cit., p. 190. ↩︎
Lassépas; op. cit, 263. ↩︎
Francisco Pacheco, cuñado de Jatñil, fue bautizado en la antigua misión de El Descanso el 14 de enero de 1873 por el padre Antonio Ubach, sacerdote de San Diego, lo cual indica que los religiosos del poblado norteamericano acudían a ejercer sus funciones a la región de Rosarito. Hayes, op.cit., p. 296. ↩︎
Lassepas, Op.cit., pp. 365-366. ↩︎
Álvarez, José; Durán, Rafael, “Itinerarios y derroteros de la República Mexicana”, México, 1856, p. 435. Pert. a colección de la Universidad de Michigan. ↩︎
Según datos biográficos aparecidos en un artículo del Journal of San Diego History, Vol 21: 3: pp.43-49. ↩︎
Hay quienes le atribuyen 3 hijas en lugar de 4. ↩︎
El juez Benjamin Hayes conoció a Esparza y lo describió en sus diarios de la siguiente manera: …¡El cholo!, Así he escuchado que los californios se refieren a él…pero no merece ser tratado despectivamente, cualquiera que sea la opinión que se tenga acerca de la legalidad…del principal acto que excita tanta indignación entre los californios…Fui presentado a él…uno no puede descubrir nada de pretencioso en él. Tiene una voz agradable, ademanes naturales, con gracia, ojos negros, brillantes…que parecían suavizarse, mientras que el labio se comprimía ligeramente, cuando habló de la muerte de doce hombres por orden suya. Hayes, op.cit., pp. 237-238. ↩︎
Hayes, Op.cit., p. 157, en una nota del editor. Después de la ocupación de California por los Estados Unidos, José Castro huyó a México. Nació en Monterrey, en el actual estado de California por el año de 1808, viviendo allí y en San Juan Bautista hasta 1853. (Castro volvió a California después del Tratado de Guadalupe Hidalgo, y todavía cuando era jefe político en Baja California regresó a los Estados Unidos). Luego regresó a México y lo hicieron jefe político de La Frontera en 1856. Su socio militar en cargo, Feliciano A. Esparza (no es A sino R de Ruiz), tomó el mando de la región norte de Baja California cuando Castro fue Asesinado en una riña de borrachos por Manuel Márquez, en 1860. ↩︎
Hayes, op. cit., p. 236. Mientras tanto, el mayor Armistead…con dos vagones y veinte de los soldados de más edad, de infantería, se fueron a la línea fronteriza, dando mucha confianza a los esparzanianos, aunque he oído una observación jocosa de que “estos americanos nunca pueden comenzar si no han tomado su café en la mañana… . ↩︎
Esparza se ha situado en El Descanso, a unas 14 leguas de San Diego, con una fuerza suficiente para protegerse contra tales bandidos como los que ahora pueden estar preparándose en Los Ángeles para hacer otro intento de quitarle la vida, y convertir (el lugar) en hogar de ladrones. Mientras tanto, ¿qué están haciendo nuestras gloriosas autoridades federales, y que han hecho (hasta ahora)? Bien pueden los ciudadanos de este condado decir que Esparza nos ha dado más protección que nuestro gran gobierno democrático. Hayes, op. cit., p. 211, cap. VI. Hayes se refería al hecho de que Esparza se había acampado en San Ysidro con 150 hombres listo para defenderse de Juan Mendoza, a quien seguían 400 hombres, 40 mestizos y los demás indios, quienes merodeaban la región cometiendo robos y atrocidades contra los rancheros de La Frontera, pero también poniendo en jaque a los residentes del lado norteamericano. Respecto a esto, en la página 228 de sus diarios Hayes anotó: …Al descender, me encontré con la señorita Refugia Argüello cerca de la mansión de Don Juan Bandini, a donde su familia y su abuelo han llegado. Ella ha estado allí tres meses, desde el inicio del movimiento de Mendoza más allá de la línea (al sur), por temor a un ataque a La Punta, aunque este rancho está en el lado americano … ↩︎
Quizá Moreno, para desprestigiar a Feliciano Ruiz de Esparza, aprovechó el revuelo que causó entre la población de ambos lados de la frontera la ejecución que éste ordenó de 12 hombres procedentes de la Alta California que formaban parte de las fuerzas de Juan Mendoza, su enemigo. La orden era que se matara a los cabecillas fugitivos en donde se les encontrara, y así se hizo. Uno de los ejecutados fue Salomón Pico, sobrino de don Andrés Pico. Sérvulo Varela, otro de los sentenciados y que había sido héroe de la resistencia contra los norteamericanos durante la invasión a la Alta California, fue indultado y regresó a Los Ángeles, donde fue asesinado cuatro meses después. ↩︎
Los norteamericanos no simpatizaban con Moreno, quien supuestamente había “movido” a Juan Mendoza en contra de Feliciano Ruiz de Esparza, y el 19 de junio lo arrestaron en San Diego por violar las leyes de neutralidad durante las últimas dificultades en California entre don Feliciano Esparza y Juan Mendoza; Hayes, op. cit., p. 247. ↩︎
Conforme a los datos de Hayes, en 1854 Ruiz Esparza trabajaba como joyero en San Diego, …pero debe haber sido desafortunado en sus negocios aquí, porque hace dos años estaba de empleado de don Bonifacio López como vaquero. Vino a La Frontera procedente del condado de San Luis Obispo. Se refería a uno de los líderes contendientes de La Paz como que habían estado en el mismo colegio, de lo que yo infiero que ha recibido una educación, de la cual un moderado grado es suficiente con frecuencia para dar a un mexicano el liderazgo entre esta gente sencilla. Hayes, op.cit., p. 240. ↩︎
Henry Alric; op. cit., p. 185. ↩︎
Marco Antonio Samaniego, op.cit.; pp. 58-59. ↩︎
Las 19 000 hectáreas del rancho “El Rosario”, AGE SIN, op.cit.; Luz del Carmen Romero López. ↩︎
Ibídem. ↩︎
El 1º. de diciembre de 1998 asumió la presidencia municipal de Playas de Rosarito el señor Silvano Abarca Macklis. ↩︎